Un film tremendamente estético que encumbra a Tom Ford como el mejor narrador de sentimientos contenidos.

El 2 de diciembre se estrena en España la película Animales Nocturnos de Tom Ford. Una película muy esperada por el mundo fashionista ya que demuestra el interés de este creador por el terreno cinematográfico. Está basada en la novela “Tony and Susan” de Austin Wright de 1993 y ha sido el propio Ford el que ha creado el guión adaptado.

Narra la historia de Susan Morrow, una mujer que tras abandonar a su primer marido, un escritor inédito, vive ahora con un médico. De repente recibe un paquete en el que descubre la primera novela de su ex, quien en una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica. Susan lo hace y a medida que se sumerge en la narración, la propia novela acaba olvidando la historia principal para acabar hechizada por este relato dentro del relato, síntoma evidente de que a la nueva vida de Susan le falta algo y deberá explorar en su pasado para saber qué es lo que le impide seguir adelante. (FILMAFFINITY)

Esta segunda película del director lo consolida como un creador multidisciplinar. Protagonizada por Jake Gyllenhaal, Amy Adams, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Isla Fisher y Armie Hammer nos muestra un extenso catálogo de situaciones que transcurren entre el límite racional/irracional del ser humano y los sentimientos contenidos.

Opinión sobre Animales Nocturnos

Cuando asistí al preestreno reconozco que la película me descolocó. Esa lucha encarnizada entre la dureza de lo que ocurre que contrapone con la fría gestión de los sentimientos de los personajes. ¡Hasta que no hay vuelta atrás!  De esta manera Tom Ford en Animales Nocturnos – siguiendo la estela de su anterior y primer film “Un hombre tranquilo”  – se convierte sin duda en la voz de personajes capaces de gestionar al milímetro sus sentimientos mientras su vida cambia radicalmente.

Además nos sumerge en un thriller capaz de mantenernos en tensión a la que vez que reflexionamos sobre las “cárceles” sociales en las que nos metemos sin darnos cuenta a lo largo de la vida.

Ni que decir tiene que la excelente fotografía y vestuario consigue hipnotizar al público que acudimos a la proyección. Sin duda Toma sabe que es una parte fundamental de lo que su público buscará al acudir al cine a verla – y por supuesto no defrauda.

El texano consigue que su imaginario estético se transmita perfectamente… Diseño de personajes, escenarios, luces, vestuario, es un no parar de referencias personales e icónicas del diseñador que pasean por el film a buen paso (Y por supuesto con buen calzado ¡Y menudas botas chulas saca la Adams! y buena vista ¡Imposible no fijarse en sus gafas!).

Y para que no leáis sólo mi opinión, he querido preguntar a un actor que considero amigo digital. ¡Seguro que lo conocéis! Se llama Octavi Pujades y esto es lo que me ha comentado: “Dos historias paralelas contadas de forma pulcra, elegante y fría… En apariencia. A través de un guión preciso y unos diálogos muy bien estructurados, especialmente brillantes en las conversaciones de a dos,  Tom Ford nos revela, sin prisa pero sin pausa, las múltiples capas del sufrimiento humano. Hastío. Desencanto. Impotencia. Rabia. Dolor, en definitiva, presente tanto en su contexto más primario como en el, en apariencia, entorno más sofisticado”.

“Animales Nocturnos” de Tom Ford (1)