Vaya revuelo que se ha montado con el polémico vídeo del nuevo anuncio del primer perfume (quién lo desenladrilllará) de Beyoncé… cual fogón ardiente y con cara lujuriosa se restriega por el suelo y las paredes de un asfixiante pisazo dónde a su paso, se queman hasta las paredes.

Con un “discreto” vestidillo rojo y “casi sin enseñar carnaca”, la genial cantante no tiene suficiente con insinuar, sino que en algún momento incluso se decide a mostrar su envidiable figura dejando muy poquito a la imaginación, provocando, claro está, la Fever de la que canta.

En cualquier caso, la imagen, la fotografía, el estilismo, y por supuesto, ELLA, están más que geniales! (incluso la versión de la canción) Lo que me hace dudar es de la “carca” sociedad dónde se ha censurado, que parece que no soportan ver una mujer ardiente, segura de sí misma y que no duda de disfrutar de su cuerpo y dejar que los demás disfrutemos contemplándolo.

La campaña de marketing esta clara, pues todos sabemos que sexo=ventas, pero en este caso, se trata de una argucia bien argumentada en conjunto y que no desmerece ni al producto ni a la imagen. Seguro que todos queremos algo cálido y ardiente en estos momentos que se prevén casi bajo cero. Sobre la reflexión de si utilizar la carne femenina (también llamados pechotes) como reclamo publicitario, es cosa de cada uno evaluarlo. El señor de las gafas amarillas tiene claro que cualquier mujer es completamente libre de explotar su sensualidad, y de estar que arde!

Pero el video, la versión larga, claro, que es la buena (y la que se incluye arriba) tiene ciertos elementos premonitorios acerca de este tema y de su repercusión: por mucho que se contoneen, y por muy ardiendo que esté todo… subida en esos taconazos la Beyoncé seguirá hacia delante pisando fuerte sin rechazar ni un sólo momento el cuerpo que “dióh le dió” y dejando huellas ardientes en el corazón, el oído y la líbido de más de un@ mientras que deja a otros lívidos y temerosos de que “la fiera” dé ideas.