Reflexión colectiva para debatir sobre la ropa pretenciosa o pretenciosos que lucen determinada ropa…

La semana pasada, en mi paseo indiscriminado por blogs de moda, tendencias, teoría o incluso tumblr cargados de gifs chorras; me topé con un post que me hizo detenerme a reflexionar. Un chavalín lucía orgulloso una camiseta Christopher Kane en una tradicional calle de la Marbella menos lujosa bajo el emblema “Fresh like me”. Se trata de Pelayo Díaz, reconocido diseñador y bloguero de moda internacional que se ha encumbrado a la fama gracias a su bitácora Kate Loves Me.

moda pretenciosa

 

Bueno, diréis, no es para tanto. Sólo se trata de la genial argucia blogueril de deslocalizar prendas para sorprendernos, mezclar churras con merinas, crear nuevas tendencias, llevarnos de Marbella a Memphis en un pis – pas y que pensemos que son lo más de lo más. Hasta ahí, todo claro meridiano. Pero mi mente no dejaba de dar vueltas, ya no sólo alrededor de la foto si no en parte del texto que la acompaña:

“Es un lugar mágico e inspirador. Por eso pensé que mi nueva camiseta de Christopher Kane iría muy bien con el rollo de la ciudad al ser cero pretenciosa y divertida con un toque Memphis”. 

En ese momento, una chispita prendió en mi cerebro y no podía parar de replantearme: ¿Qué es lo que hace que este chaval – se supone experto en moda por trabajar tanto dentro como fuera de ella – diga que esa prenda no es pretenciosa? (Independiente, por curiosidad, la he buscado en interné y vale 230€). Mi mente no podía parar de cuestionarse: ¿Qué es una prenda pretenciosa? ¿Cómo se valora dicha pretensión?

Acudí raudo a la RAE:

pretencioso -sa. ‘Presuntuoso o que pretende ser más de lo que es’ y ‘que tiene o implica excesivas pretensiones’.  / presuntuoso, sa. 1. adj. Lleno de presunción y orgullo. U. t. c. s. 1. adj. Que pretende pasar por muy elegante o lujoso. U. t. c. s. – Real Academia Española.

¿Qué opinan ellos?

Para focalizarlo, decidí preguntar a una serie de personas que respeto y admiro dentro del ámbito de la moda, y que me comunicaran su opinión al respecto trasladándoles la siguiente pregunta:  “¿Qué es una prenda pretenciosa? ¿Por qué?”.

“Probablemente unos zapatos tipo Louboutin, o del estilo, con tacón de 15cm, triple plataforma y charol rosa que jamás te podrás poner o estarás incomodísima a pesar de los 800€ que cuestan”. – Diana de Di por Dior.

“Una prenda pretenciosa es la que intenta imitar prendas de alta gama con cortes, tejidos y/o florituras muy superiores. Que se puede clonar todo, pero hay ciertos clones que claman al cielo. Creo que en realidad no hay prendas pretenciosas si no marcas pretenciosas que venden humo; o que hay un abismo entre su producto y comunicación. Y, por supuesto, personas pretenciosas que logran que todo lo que se ponen parezca pretencioso. ¡Pavoneándose cuando en realidad la ropa les lleva a ellos! – Leticia a.k.a CatyShark de Aragón de Los Fashionpedist.

“¿Pretenciosa? Un quiero y no puedo,una prenda con forros que se arrugan,un clon de esos de Amancio” – Raquel Gratistotal.

“Una prenda pretenciosa no es un fusilamiento de Inditex o H&M, puesto que ellos tienen muy claro su objetivo: vender la tendencia ya impuesta. Pero lo que sí es sumamente pretencioso es ver colecciones de diseñadores (supuestamente) consagrados que son una auténtica copia (aunque ellos lo llamen inspiración) de cosas que ya hemos visto en, por ejemplo, Dior, Versace, Chanel… En resumen: una prenda o colección pretenciosa es aquella que presume de tener una serie de valores añadidos y que, finalmente, resulta ser un Zara o H&M pero a precios mucho más elevados”. – Arthur Gil Bordes de Sadofashionista.

“La moda en sí ya es pretenciosa… cuando la ropa pierde la simple función de abrigar y protegernos.  En el momento en que la moda es algo externo y capaz de comunicar mensajes, se convierte en un arma arrojadiza para la ostentación.  No creo que haya prendas pretenciosas en sí mismas, si no personas que pretenden ostentar cosas con ellas… Una actitud con la moda pretenciosa es ser incoherente con el contexto en el que vives – Begoña Antón.

“En unos documentales sobre jardinería que hizo Audrey Hepburn al final de su vida aprendí una cita. George Washington que era un gran aficionado a la jardinería decía que en los jardines no hay malas hierbas, solo plantas en el sitio equivocado. La moda, como actividad creativa, tiene la capacidad de generar todo tipo de prendas e indumentarias con las más diversas formas y adornos. Desde el minimalismo al barroco más absoluto, cualquier prenda puede pecar de pretenciosa fuera de lugar. No hay peor sensación que acudir a un evento en el que notas que estás sobrevestido. Pretenciosos eran los tacones de fiesta atados con lazada oversize trasera a los tobillos con los que la Leti acudió a la inauguración de un evento deportivo hace unos años. Y pretenciosos resultan también los actores españoles que confunden su ideario protestante con pisar una alfombra roja (aunque el daltonismo español la tiña de verde) con vaqueros o zapatillas o la ausencia de corbata. Vivo convencido de que no suele ser la prenda la que peca de pretenciosa si no nosotros usándola cuando no debemos, y creo que de esta creencia mía tiene la culpa la RAE que define pretencioso como la cualidad de querer ser más de lo que se es. – Paco Delgado.

¿Qué opino yo?

Considero que la pretensión reside en el pavoneo, o no, que haya por parte de la persona. Hay gente que refleja una clara intención de ser o aparentar más de la cuenta mediante su atuendo. Asimismo considero que hay prendas claramente pretenciosas debido a su relación calidad / diseño y coste, siempre amparadas en la “marquitis”.

En el caso de Pelayo creo que hace referencia a que la prenda, aun siendo de un gran diseñador – y supongo que de gran calidad – no refleja dichos “valores”, ya que se muestra de forma más natural y divertida, lo que la hace “apta” para recorrer las calles de la clásica Marbella. Lo que sí me resulta pelín pretencioso es el comentario en sí, me suena a: “oíd amigos, que yo podría ir con lo que quisiera pero he decidido tirarme de la moto y escoger esta camiseta Kane tan sencilla para pasearme por el pueblo porque somos cero pretenciosos todos”.  Quizá yo sea muy mal pensando…

En resumen

Lo que podemos concluir de todo esto es:

1. Un quiero y no puedo, un clon, una prenda inservible a pesar de su precio, o prendas de “alto standing” sin serlo verdaderamente, son claros ejemplos de que SI existe la ropa pretenciosa como tal.

2. Además, suele ser la propia persona la que consigue reforzar esa pretensión en la prenda – o bien crearla – con su actitud o gesto.

Ahora sólo me queda preguntaros a vosotros

¿Qué consideráis pretencioso en moda? ¿Puede ser una prenda pretenciosa por su simple coste? ¿Pensáis que Pelayo es pretencioso? ¿Pensáis que Kane es pretencioso? ¿Pensáis que Marbella es pretenciosa? ¿Es este un post pretencioso? ¿Tendré el síndrome blogueril de preguntarlo todo?