Claves de estilo Flamenco

Sin duda, una de las noticias del día ha sido la de que la Unesco ha establecido el Flamenco como Patrimonio inmaterial de la humanidad, y por lo tanto, lo reconoce a nivel internacional como un arte fundamental y básico característico del sur de España, muestra de sensaciones, sentimiento y pasión en cada taconeo, deje o requiebro de guitarra. Aquí os voy a mostrar algunas claves de estilo Flamenco

Claves de estilo Flamenco

Claves de estilo Flamenco

El señor de las gafas amarillas hoy añade como complemento una flor en la cabeza para celebrar este logro cultural, que acerca una de las muestras autóctonas con más solera al mundo. Y por ello Ecléchico quiere rendir un sentido homenaje al estilo que ha creado y exportado este genial estilo musical y de expresión, siendo una de las muestras estilísticas más complejas y variopintas de los trajes folclóricos o regionales que se ha convertido en una base fundamental de inspiración en diseñadores de la talla de Galliano, Victorio y Lucchino o Montesinos, entre muchos otros, que no dudaron en incluir los lunares, los volantes y los flecos entre sus inspiraciones.

Pero no sólo de inspiración trata el asunto, sino del propio diseño de trajes y complementos de flamenca y flamenco que, aunque específica, también se convierten en una industria textil importante que también cuenta con sus pasarelas especializadas, diseñadores estrellas y tendencias de temporada que se renuevan feria tras feria para adaptarse a los requisitos de las flamencas.

Y nada mejor que repasar desde estas gafas amarillas los trend topics que acumula el flamenco y que renovados, reinventados y con nuevas luces e ideas siempre consiguen conquistarme y sorprenderme.

Los lunares…

¿Quién dijo que estoy tenia fin? De un tamaño descomunal o como pequeñas motas casi imperceptibles, los lunares se muestran como el gran aliado de las claves de estilo Flamenco, y mucho más allá, animando casi cualquier prenda. Pero la etimología de esta palabra nos depara alguna sorpresa, ya que se denominó lunares, en el pasado, a lo que se creían manchas producidas por el influjo de la luna en la piel. Una vez adaptado a las prendas de vestir se comenzó a usar la repetición constante para convertirlo en un estampado simétrico pero que continúa utilizando la poderosa fuerza del círculo. En su evolución, variaron de tamaño, de colores y de posición  a lo largo del cuerpo, pero sin duda han permanecido a lo largo del tiempo como una opción considerable de casi cualquier look.

…los volantes…

El movimiento de una falda de volantes que gira de forma contundente es una de las imágenes más evocadoras del flamenco, el volumen y las sinuosas formas que adquieren en cada movimiento se considera un valor añadido a los movimientos de la bailaora. En muchas ocasiones una única falda con vuelo, en otras ocasiones decenas de volantes más pequeños, incluso en los brazos, los miles de diseños posibles de este aplique consiguen que los podamos encontrar en los sitios más insospechados. Por supuesto, no cabe la menor duda de que también han sido versionados para looks menos folclóricos, por lo que no es extraño encontrar vestidos o faldas que aún teniendo dichos volantes, no consiguen emular a la Morente, pero si dotan de toda la pasión en el movimiento que estas formas confieren.

…los flecos…

Claves de estilo Flamenco

María Pages. Claves de estilo Flamenco

Otro elemento que consigue potenciar los compasados movimientos del baile flamenco son los flecos, bien finalizando un mantón, o bien como parte del vestido alrededor del cuello, de la cintura o de los brazos, esas finísimas tiras dotan de aún más movilidad a los pasos, además de reflejar un cambio de luces y sombras rápidas alrededor del cuerpo de la persona que los lleva. No es de extrañar que este sea, quizá, el elemento que más se ha estandarizado en actuales tendencias, donde convirtiéndolos en elementos más folk a través del cuero o materiales más rígidos, han copado la lista de tendencias en estas claves de estilo Flamenco

…los complementos…

Una parte fundamental de cualquier estilismo flamenco son los llamativos y geniales complementos que utilizando, desde las flores, hasta los sombreros, pasando por las peinas y peinetas. Bien es cierto que hoy en día, aunque se han diversificado, tienen a hacerse un poco más discretos, aunque siguen la moda de renovación cíclica entre grandes abalorios o pequeños detalles según la temporada. Los colores fuertes, la permanencia de brillos, de grande estructuras en pendientes, collares y flores y el contraste que estos producen tanto con el piel, como con el pelo consiguen que estos complementos sean parte esencial de un buen flamenco. Destacar complementos como el sombrero para los hombres, que les confieren como el punto a la i, un toque final irrepetible y único.

Otro elemento a tener en cuenta son los mantones, que mueven como nadie, utilizando casi como un compañero de baile más que como un complemento. Sus colores y bordados consiguen atraer la vista de cualquiera, lo que los convierte en un elemento que ayuda a potenciar las miradas. No es de extrañar por ello, que en determinadas zonas de España, en época de bodas y celebraciones, se utilicen cómo chal y echarpes para los vestidos de fiesta. puesto que un buen mantón refleja todo el poderío que puede lucir una mujerona.

Los abanicos, esos aliados del fresco, tampoco pueden faltar en los cajones de una flamenca, altamente utilizados por casi todo el mundo cómo cómodo método de aire acondicionado (a condición de que te abaniques, chiste facilón donde los haya)

Pero sin duda, el complemento fundamental se trata de los tacones, esenciales a la hora de hacer resonar el taconeo a cada zapatazo. Los denominados zapatos de baile deben cumplir tres requisitos fundamental, que sean cómodos, que estén bien sujetos al pie de la bailaora o bailaor y que a través de chapas y contrafuertes consigan hacer resonar cada chasquido del pie, para de esa forma acompañar a la música y al cante como un elemento mas, el tercero en este caso no en discordia, sino en compenetración y en alma.

…y los colores

Sin duda, para un arte tan pasional como este los colores más utilizados son el rojo y el negro, que en contraste con la piel del bailaor o bailaora consiguen transportar más allá del escenario el sentimiento que conlleva cada paso. Se ha convertido en un color básico en prendas y complementos, tanto en mujeres (flores, collares) como en hombre (fajín, tira del sombrero, pañuelos). Por ello es el color más rápidamente asociado a esta corriente artística y a las claves de estilo Flamenco.