“¿Cómo cuidar las gafas de sol?” Es una pregunta que nos hacemos en cuanto llega el buen tiempo, en este post te doy 7 consejos para darle cariñito a tus compañeras de mirada.

Cuando llega el calor los chicos se enamoran las comenzamos a tildar de imprescindibles. Las gafas de sol se convierten en nuestras aliadas tanto para protegernos del sol como para sumarnos un plus de belleza y atractivo. Cuidando correctamente las gafas de sol aumentaremos su “vida útil” – que es un concepto muy de lavadora o de coche pero que se puede aplicar perfectamente a nuestras gafas. Nos garantizará no solo tenerlas por más tiempo, sino también contar con una una mejor visión. Si llevas unas gafas maluchas – que no deberías porque pueden hacerte mucho daño a la vista – puedes dejar de leer este artículo, pero si tus gafas de sol merecen la pena, aquí te doy unas claves para cuidarlas correctamente.

– No le pongas los dedazos. En la medida de lo posible, intentaremos no tocar con los dedos los cristales, ya que en las manos hay grasa que dejará marcada su huella, haciendo más difícil su limpieza.

– Limpia las lentes a menudo, pero sin frotar fuerte, hay que hacerlo des-pa-ci-to, suave suavesito hasta que veamos que no quedan restos de polvo o marcas. Lo mejor para ello será utilizar la gamuza que nos proporciona el fabricante de la propia gafa, o tu tía Mari Carmen que se dejó el suyo en tu casa y ya, obviamente, lo has heredado. Con estas gamuzas de micro fibra se consigue un efecto anti estático. Si las frotas fuerte o utilizando otro material, por suave que pueda parecer, puede que alguno de los restos comentados rayen el cristal.  Si queremos utilizar líquidos para cuidar las gafas de sol y quitar la suciedad de las lentes de las gafas, existen productos específicos para cuidar y limpiar las lentes de las gafas, que encontraremos fácilmente en nuestra óptica habitual o incluso en supermercados, tiendas de consumo, etc.

– Es importante guardar las gafas plegadas dentro de su funda, no debemos dejarlas sueltas en el bolso o en cualquier lugar, ya que el hecho de estar suelta en contacto con otros objetos en movimiento podrían rayarse o incluso partirse. Y no, no hace falta que tengamos el bolso lleno de piedras para ello, cualquier cosita, por tonta que parezca, puede rayarte las gafas, ejemplo, el borde de un pintalabios, las llaves, el pico del cargador del móvil, etc. Si nos las quitamos y no tenemos la funda a mano, lo mejor será asegurarse de que las dejamos en un “sitio seguro” y que las lentes queden boca arriba.

– No abandones tus gafas en cualquier lugar que pueda parecer un horno (por ejemplo, un coche en verano).  Si lo hacemos, muy probablemente se deformen o deterioren con el calor acumulado pudiendo llegar a “derretirse” – de una manera muy sutil, no son de chocolate  – y sobre todo verse perjudicadas en cuanto a su firmeza, color, etc.

– No hagas el “Martini moment”. Quitarse las gafas con una sola mano y arrastrarlas por media cara puede resultar muy sexy (bueno, tienes que se sexy de normal para conseguirlo, si eres un orco este movimiento no será suficiente). Si tenemos en alguna estima el cuidado de las varillas y queremos cuidar las gafas de sol, utilizaremos siempre las dos manos para quitárnoslas, así se minimizan los riesgos de que se deformen.

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Zagala, con la tontería no te van a durar las gafas ni un asalto.

– Lávalas “del tó” de vez en cuando. Las gafas están en continuo contacto con el sudor, la suciedad y el polvo. Cuando queramos lavar las gafas, usaremos solamente agua y un jabón neutro. Colocaremos los cristales debajo del agua y luego aplicaremos el jabón, frotando suavemente tanto en los cristales como en la montura y acabaremos aclarándolos de nuevo bajo el grifo. Secaremos bien todo teniendo especial cuidado con las partes metálicas si las hubiera ya que se pueden oxidar.

– Arreglarlas, renovarlas o morir. Hay que ser conscientes cuando la gafa ha llegado ya a su fin. Cuidar las gafas de sol está bien, pero mantenerla en uso mas tiempo del adecuado por ejemplo si está rayada, o no llevarlas a las óptica a que le aprieten los tornillos, puede perjudicar tu visión o que se destrocen por completo.  además, aunque no estén graduados los cristales, éstos con el tiempo pierden sus propiedades de protección.

Y esto es todo, amigos.

Y ahora, ¿quieres ayudar a la humanidad a que cuide sus gafas? ¡Twiteate este artículo!

¿Cómo cuidar las gafas de sol? Aquí tienes 7 consejos de El Señor de las @GafasAmarillas para darles cariñito Clic para tuitear

Por cierto, aprovecho para meter promo a otro artículo y os indico que aquí tienes un artículo con algunas marcas de gafas de sol originales.