CAÓTICO MANHATTAN. RUBÉN MORÍN.HTTP://CAOTICORUBEN.BLOGSPOT.COM.ES/ @BAJO_MANHATTAN

A todos nos encantaría saber el tiempo que tardamos en enamorarnos, en caer rendidos ante otra persona, en sentir esas mariposas en el estómago… Bien, pues en la Universidad de Stanford se ha llevado a cabo una investigación, donde se asegura que los seres humanos tardamos solo medio segundo en enamorarnos.

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Y no solo en la Universidad de Stanford se han hecho estudios sobre el amor. En las investigaciones de la profesora Stephanie Ortigue, de la Universidad de Siracusa, aparecidas en la revista Journal of Sexual Medicine, se afirma que al enamorarnos se activan en el cerebro doce áreas que liberan neurotransmisores que nos llevan a sentir euforia, felicidad, como la dopamina, y todo este cumulo de cosas buenas, hace que la capacidad de pensar quede relegada a un segundo plano. Por lo tanto, podemos decir que el corazón, en este caso, gana a la razón.

Cada uno tendrá su opinión, pero, desde luego, cuando el amor llega y nos impacta, vemos todo de color de rosa y es que, según otro estudio llevado a cabo por la profesora Stephanie Ortigue, que realizó pruebas de sangre a parejas que acababan de enamorarse, comprobó que tenían unos niveles muy altos del llamado factor de crecimiento nervioso, que se relaciona directamente con el amor primera vista. Por lo tanto, queda demostrado, científicamente, que el amor existe y que nos vuelve más felices.

Yo, que soy muy cursi y romántico, y tengo una idea del amor muy edulcorada y Disney, no creo que el amor pueda medirse como tal y, mucho menos, saber el tiempo exacto que tardamos en enamorarnos, y menos cuando cada persona es un mundo. El amor es algo infinito, por lo tanto, ¿cómo medimos el infinito? Imposible. El amor es algo que está fuera de toda medida.

No quiero acabar sin mencionar un diálogo entre Carrie y Big, de Sexo en Nueva York, donde ella le preguntaba si creía en el amor a primera vista, a lo que él respondió: “Creo en la lujuria a primera vista”.

Por lo tanto, ¿nos enamoramos a primera vista o nos calentamos a primera vista? ¿Surge primero la pasión o el amor? ¿Puede existir amor sin pasión? Preguntas para las que cada uno tendrá sus propias respuestas… Eso sí, ¡qué viva el amor y la lujuria!