Me gustan los desfiles que aportan algo más que simples looks, sino que trasladan experiencias y sensaciones.

Uno de ellos ha sido el último de Thom Browne en la Semana de la Moda de Nueva York, en él hemos podido ver desfilar – o pasear – verdaderas señoras paseando bajo un juego escenográfico, de luces y posturas muy interesante.

  

Algo excéntrico en cuanto a los diseños –no me gustan nada esos un poco jorobados – pero con grandes ideas extrapolables a la tendencias más generalizadas, como vemos la tendencia geométrica y la inspiración de los años 20 también ha estado presente.

  

Puede que no sea el más ponible, pero sin duda la desinhibición, la simpatía y la sorpresa de Thom Browne bien vale un potosí. Y luego que haga trajes tan graciosos como el de abajo!