Cada año espero con impaciencia el desfile de Andrés Sardá. Reconozco que la lencería  y los trajes de baño es uno de los productos más difícil – y a la vez más grato – de exponer en una pasarela. Necesita de una estructura, unos complementos y unos indicadores que den vida a unas simples – por muy complejas que sean – braguitas.

Sardá siempre consigue no sólo sorprenderme, sino enamorarme, casi como los geniales desfiles espectáculo que monta Victoria´s Secret. En esta ocasión un misticismo mejicano, cargado de color, de apliques y referencias sudamericanas han complementado las propuestas de lencería.  Referencias a una sensualidad latina comprendida y autovalorada, imagen de personalidad en referentes como Frida Kahlo.

Ha habido espacio para las más sofisticadas, y también para las más divertidas. Y el cuerpo de las modelos ha acompañado – en otras ocasiones la extrema delgadez desluce cualquier cosa (no digo que las nenas estas no estuvieran delgadas, sino que al menos no temes por su integridad física). Si quieres ver el video…

Video de Europa Press

Fotos: Vogue.es