Esta claro que el pelirrojo se ha convertido en trend toppic de esta temporada navideñas.

Escaparates, editoriales, etc… pero bien es cierto que “hay que saber llevarlo”, y nadie lo llevo mejor que ella. Florence…

Esta es la muestra palpable de que se puede tener estilo en el mundo de la música sin recurrir a esperpentos o exageraciones estilísticas. Con ello no quiero decir que Florence Welch no arriesgue en sus puestas en escena o con su vestuario habitual, pero siempre dejando que lo que luzca sea más su vos y su música que su vestuario. Digamos que se trata de un complemento a su ritmo, no lo que da ritmo a sus actuaciones.

Aún así también hay momento en que esta musa indie de increíbles piernas quiere destacar estilísticamente, y para ello decide siempre apoyar diseños independientes y apartados de las grandes marcas, posicionándose casi siempre en un plano entre “underground” y “moderno” con toques “vintage” que la hace mantener una personalidad propia que conjuga perfectamente con su música.

Conocí primero la voz, y después su estilo, y sin duda, las dos partes de este grupo encabezado por la pelirroja me han convencido.

Aunque en casos como este, en el video de Dog days are over (una de las canciones que más escucho últimamente) sí han decidido arriesgar en su imagen para fomentar aún más el impacto de la letra a través de referencias cómo el estilo japonés, además del tribal africano o incluso referencias sesenteras. Para mi gusto, no creo necesaria tanta parafernalia para una canción que en sí misma es capaz de poner los pelos de punta… aunque bien es cierto que sigue manteniendo ese punto diferenciador.