Heineken estrena en televisión el anuncio de la campaña global, ‘The Odyssey’, en el que nuevamente trata de demostrar que todo hombre posee un lado legendario.

#TheOdyssey

Esta nueva entrega de la saga ‘Heineken® Legends’ fue rodada en Barcelona y por primera vez, Heineken cuenta con 20 personas reales en uno de sus anuncios, interpretados hasta la fecha por un único personaje.

Tomando como punto de partida ¿es posible que un solo hombre reúna tantas cualidades extraordinarias? los creativos de Wieden+Kennedy Amsterdam, han optado esta vez por rodar con 20 hombres reales para seguir comunicando, con un guiño a la parodia, que cualquiera de nosotros posee al menos una habilidad legendaria como los protagonistas de las campañas de Heineken.

Esta última entrega de la saga ‘Heineken® Legends’ fue rodada durante varias jornadas en Barcelona, con un gran despliegue de producción que incluyó la construcción de una réplica de la cubierta de un crucero en un aparcamiento junto a la playa. El film narra las aventuras del actor principal a bordo de un crucero mientras usa su ingenio, encanto y habilidades para impresionar a los pasajeros. Este protagonista es capaz de todo, desde lucirse en un concurso de limbo, bucear perfectamente en la piscina o bailar perfectamente la conga.

Erik Larsson, director de marketing de Heineken España, valora: “Nuestra campaña Legends es un homenaje divertido a nuestros consumidores y sus comportamientos legendarios. Estamos convencidos de que todos nuestros consumidores tienen al menos un talento legendario. Sólo necesitan una oportunidad de mostrársela al mundo. Esta es la razón de ser de ‘The Odissey’, una oportunidad para que 20 jóvenes nos muestren lo que tienen. Y todos ellos son legendarios”.

Los anónimos protagonistas fueron seleccionados en un casting abierto donde debían probar sus habilidades. Los 20 finalistas demostraron ser maestros en las disciplinas necesarias para el film, por ejemplo deslizarse sin perder la pose por una barandilla, abrir una Heineken con una langosta o realizar un triple salto mortal en la piscina de un singular crucero.