Ni unas son tan modositas, ni las otras tan putones.

“La mujer de César no sólo debe ser honrada; además debe parecerlo”– Plutarco

Mucho, muchísimo, han cambiado las cosas, gracias a Dior, desde Plutarco. Ahora el hábito no hace al monje y es por ello que se deben ir desechando de nuestro pensamiento que determinados estilismos o aspecto deba ir, intrínsecamente, aparejado a ciertos comportamientos. Ni las que llevan minifaldas son putones, ni las que van con apariencia monjil son modositas. Dentro del corazón – y la mente de una mujer – y de cualquiera – se esconden seres poliédricos capaces de explorar ambos lados. Y esa dualidad puede reflejarse también mediante el estilismo. Así que hagamos fuerzas de flaqueza y desterremos todos esos tópicos asociados tanto a escotes matadores como a faldas a media rodilla. Por que al fin y al cabo, llevemos lo que llevemos puesto, todos somos personas COMPLETAS con virtudes y defectos.

La Miami Ads School de Hamburgo ha creado estos anuncios para la organización a favor de los derechos de la mujer llamada Terre des Femmes y pretende hacernos reflexionar sobre el impacto y los pensamientos asociados a la vestimenta y apariencia de las mujeres. Me ha resultado muy interesante sobre todo como puerta a la reflexión.

Imperdible No midas a una mujer por su ropa (1)

Imperdible No midas a una mujer por su ropa (2)

Imperdible No midas a una mujer por su ropa (3)