Bien es sabido que la carne vende, y que Diesel promulga esta ideología desde tiempos inmemoriales pero ¿a quién va dirigido?

Recientemente se ha presentado una imagen de la nueva línea de Fuel for Life de Diesel, la Denim Collection, donde se ve a un despelotado Marlon Teixeira fotografiado por Terry Richardson. La campaña no puede ser más sexual, sobre todo si piensas que vas a echarte un chorrito de la entrepierna del cejudo modelo.

Considero que cuando llegó Fuel for Life fue una verdadera revolución en el mundo de las colonias. Colonias con personalidad pero orientada a gente más joven y atrevida con ciertos valores, sí, de sexo y desenfreno, macarras pero con elegancia (en esta última campaña lo dudo un poco, eh). La línea sucesoria de colonias “parecidas” no se hizo esperar y todas las marcas apostaron por colonias estilosas pero adaptadas a la juventud, dinero, diversión, sexo y rock&roll. Y con ellas anuncios mucho más “frescos”.

Pero mi reflexión va más allá – no seré yo el que os descubra que la publicidad hace de la carne su adalid y del morbo y el sex-appeal su emblema – ¿Para quién va dirigida esta campaña?

Porque, a ver, un “suponer”… yo me considero un chico joven, dinámico, atrevido, extrovertido, si me apuras incluso sexy, pero no me veo nada reflejado en esta imagen – y no me refiero por los kilitos que me sobran-  Se me hace difícil pensar en chicos normales que al ver esta imagen digan: “ésta es mi colonia, me la engancho al paquete y a la calle”.  Me da la sensación de que este tipo de campañas están orientadas mayormente para las chicas. Sí, digáis lo que digáis, las carne también os puede! Sí que me imagino a más de una paseando por el Corte Inglés y, de repente, ver el cartelón en la sección de perfumería y pensar – o decirle a quien te acompañe – “voy a ver cómo huele – no el paquete del chaval, sino la colonia – y se la regalo a mi chico/marido/amante o butanero – que ahí no me voy a meter”.

Sin lugar a dudas la potencia icónica es brutal, y por ello estoy reflexionando sobre la imagen que sin duda hará las delicias del departamento de marketing  y de esos seres “cubre-carpetas” varios. Esto es sólo un ejemplo, si te pones a mirar anuncios, editos, etc – sobre todo de moda masculina – sólo encuentras piel y “nudé”…

La carne vende, reitero, pero ¿cómo, a base de qué, y a quién? Eso es algo que seguramente Diesel habrá evaluado perfectamente y tendrá muy en cuenta pero yo sigo buscando ese público tan desinhibido.