La firma francesa consigue hacernos soñar en sus desfiles…

Una de las cosas que más me maravillan de la moda es la capacidad que tiene de hacernos soñar, de inundarnos a través de sensaciones casi espirituales, de inspirarnos y de evadirnos, de contarnos una historia sin palabra…

En esta ocasión, Louis Vuitton con su director creativo Marc Jacobs a la cabeza, para presentar su colección otoño – invierno 2012 2012 en París, nos sumergía en una glamurosa estación de tren donde paseaban señoritas con toques clásicos y futuristas a la vez. Los detalles como la música, las luces o el acompañamiento de los botones para acarrear los bolsos son los que terminan de configurar este desfile como una muestra única de storytelling y de muestra soñadora y aspiracional. Esto es lujo.