La culpa ha sido meramente mía y de mis minivacaciones.

Comencé los primeros días con fidelidad de enamorado, siguiendo todo a rajatabla, pero ya sabrás, si me sigues por twitter o por facebook que llegaron mis minivacaciones (#vacaseclechicas)…. y claro, en un hotel con buffet, la cosa se complica. Así que esta primera semana ha sido un poco de descontrol por mi parte, ya que en vez de seguir exactamente lo que se me indicaba, he ido guiándome más o menos equiparándolo a lo que había en el hotel….

La verdad es que durante los días que he seguido el régimen completamente no he pasado nada de hambre y eso me ha hecho que controle más las cantidades y que aprenda a elegir mejor la comida en los buffets en estas vacaciones – celebración (hemos ido a celebrar que mi madre esta curada del cáncer!).

Aún así he seguido los preceptos generales, por ejemplo, nada de refrescos azucarados, poquito pan, poquito aceite, cosas a la plancha, nada de grasa, bebiendo mucha agua, comiendo algo a medias mañanas y medias tardes con pocas calorías, etc….. Es decir, he estado controlándome pero no siguiendo fielmente el menú! El único capricho fuera de tono ha sido un gofre con chocolate que me supo a gloria! jeje. Es fundamental incluso cuando estés de vacaciones controlarte, no es la primera ni la última vez que nos pasa que nos relajamos en verano, Navidad, etc… En esos días hay que disfrutar, si, pero también se consciente de cuando nos estamos pasando!

Yo mismo pensaba que me iba a disparar de peso por no hacer nada pero acabo de pesarme y medirme y todo sigue absolutamente igual que la semana pasada. Sigo con mis 91 kilos de peso. NO es una buena noticia, pero al menos mi sentimiento de culpabilidad no es tan elevado como si hubiera engordado!

Aún así, siento no haber descendido nada de peso, la verdad es que el ejercicio, aunque algún que otro largo me he hecho en la piscina, ha sido bastante poco!