Que no te digan nunca, jamas, ever, lo que tienes que ponerte o lo que no.

Estoy cansado de la familia Rivera y de ver cómo día a día muchos artículos se convierten en viral con contenido absolutamente gilipollesco, lo cuál no sería malo si ese contenido no fuera, además, perjudicial. Cosas que no ponerte si eres alta, si eres baja, si eres gorda, si eres delgada, si eres europea o si eres árabe. (Y en sus correspondientes – pero más limitadas porque el internet de los consejos casi no piensa en los hombres – versiones masculinas)

Este blog y su autor, yo mismamente, sin duda está (estoy, que no voy a hablar en tercera persona como Aida Nizar) más o menos a favor de unas u otras tendencias y por supuesto veo más favorecida a unas u otras personas (como ya dejé claro en este artículo de “tus amigas no te quieren“, por supuesto hay que indicar cuando nos parece que alguien está herrando en su decisión), pero siempre con la intención de ayudarlo, de proponer soluciones o de intentar que reflexionen acerca de los porqués que hacen que elijamos nuestra ropa cada día. De ahí a coartar las libertades individuales y de autosatisfacción hay un trecho grandísimo.

Aparecen como churros voces que creen poseer la verdad absoluta y dictaminar qué ropa deberíamos (o no) ponernos. No hay cosa que me enerve más. No hablan de consejos, recomendaciones, ideas o propuestas, ¡no!  Directamente es “prohibido”. Si alguien, alguna vez, te dice que no te pongas algo ¡Deberías ponértelo con algún más ganas!

Una cosa es aconsejar de tendencias, incluso, si me apuras, dar ideas de qué ropa puede sentarte mejor o peor y otra muy diferente imponer nada o capar tu voluntad). A esto, claro está, se suman la tiranía del click. Saben que con titulares polémicos se arrastran más visitas pero no saben lo perjudicial que puede ser estar escuhando (o leyendo) voces en tu contra por algo tan superficial como qué ponerte, cómo peinarte o cómo accesorizar.

¡Ponte lo que te dé la absoluta y real gana y si…

  • a alguien no le gusta: QUE-LE-FOCKEN
  • a alguien le parece mal: QUE-LE-FOCKEN
  • a alguien le parece inmoral: QUE-LE-FOCKEN

El problema lo tienen ellos, que no toleran. ¡No tú!