El 22 de noviembre el centro de Granada se llenará de flores de colores tejidas con “teje Granada” la primera vez que el ‘Urban Knitting’ visita la ciudad

Urban Knitting Granada

 

La iniciativa, impulsada por las granadinas que constituyen el grupo de tejedoras Alhambra Knits, en colaboración con el Área de Comercio y Ocupación de la Vía Pública del Ayuntamiento de Granada, permitirá que el próximo 22 de noviembre, a partir de las 18,00 h y hasta las 21,00h, todas las personas interesadas se den cita en la emblemática Fuente de las Batallas para realizar en directo todo tipo de flores tejidas a mano de distintos tamaños, colores y materiales que serán utilizadas para adornar la Fuente y llenar el entorno de arte y color y humanizar en lo posible todo el mobiliario urbano.

De momento, con esta primera presentación de la iniciativa se trata de convocar a todos los ciudadanos para que se sumen a esta iniciativa tejiendo las flores que se colocaran ese día y colaboren aportando sus originales trabajos.

En Granada ésta es la primera vez que tiene lugar una exhibición de este tipo  pero sus promotoras confían en que la iniciativa vaya ganando adeptos y admiradores como ha ocurrido en otras ciudades.

¿Quién puede unirse al Urban Knitting?

El Urban Knitting le gustará a personas de todas las edades que no tienen ni idea de hacer punto ni ganchillo, a las que saben hacer punto pero no ganchillo, a las que saben hacer ganchillo pero no punto, a las que saben hacer de todo, a las que son unas expertas, a las que sólo saben un poquito y sobre todo, a las que tienen muchas ganas de hacer algo bello y reivindicar lo hermoso.

Sobre el ‘urban knitting’

El movimiento ‘urban knitting’ surgió en Houston (Estados Unidos) en 2005 y desde entonces ha ido extendiéndose por numerosas ciudades del mundo como una expresión artística que trata de vestir y humanizar los más diversos espacios urbanos.  Es un movimiento mundial que tiene como objetivo reivindicar que cualquier cosa puede ser tejida: desde el picaporte de una puerta hasta un autobús, pasando por una estatua, un banco, un árbol o una farola.

La tendencia de la recuperación de la técnica de las abuelas, sumada al buen gusto y a la actualidad dan resultados sorprendentes incluso para quienes no sabían que el punto o el ganchillo les podría gustar. Además, es un movimiento totalmente pacífico, no destructivo y respetuoso con el medio ambiente.