Meterse en el aguaDa igual que vayas de fiesta o en vaqueros ¿Nunca has sentido la necesidad de meter los pies en una fuente o acariciar el agua de la piscina con la mano?

La naturalidad es fruto de pequeños momentos en que nos olvidamos de todo y de todos; y damos rienda suelta a nuestros deseos, inquietudes o manías. En estos momentos de calor mete los pies en una fuente o refréscate el cogote, siente el agua en tu piel y déjate llevar.