El fotógrafo Bruce Weber realiza este video de la nueva colonia de Giorgio Armani.

La fuerza del mar y la luminosidad del cielo son los elementos que más me atraen de Pantelleria y eso es lo que me inspiró para crear Acqua di Gio. Para Acqua di Giò Essenza, he querido crear un concentrado de poder y sensualidad”.

Giorgio Armani siempre ha adorado el Mediterráneo y se inspiró en el paisaje rocoso de Pantelleria para crear Acqua di Giò en 1996. Una mezcla fresca y sensual que se ha convertido en un clásico entre las fragancias para hombre. Es una irresistible combinación de toques salados del mar, centelleantes notas cítricas, almizcle y cedro almendrado. Esta excepcional fragancia personifica la masculinidad en armonía con la naturaleza convirtiéndose en una fragancia de escape y sensualidad. Hoy Acqua di Giò Essenza escribe un nuevo capítulo con un Eau de Parfum, una nueva interpretación más intensa de Acqua di Giò.

Acqua-di-Gio-EssenzaUN FRASCO REBOSANTE DE LUZ. Comparte las mismas líneas arquitectónicas del frasco de Acqua di Giò, pero añadiéndole luz y tecnología. Una placa incrustada bañada en plata abraza la base del vidrio como un espejo para dar a la fragancia un brillo aún mayor. Con un solo clic, el nuevo tapón magnético con el logotipo de Armani abre y cierra el frasco con un gesto sencillo.

EAU DE PARFUM.  Acqua di Giò Essenza, creada por Alberto Morillas, evolucionó a partir de su predecesora aunque se diferencia de ella en muchos aspectos.

La nota de salida es diferente: en Acqua di Giò, el famoso Calone, que nos sumergió en el agua salada del mar, ha dado paso a un nuevo ingrediente que se usa por primera vez, el Casalone. Ya no flotamos en una ola yodada sino en el frescor del agua dulce, en la revitalizante pureza de un manantial que fluye. El agua corre y brilla en una danza constantemente renovada, recorriendo toda la fórmula y dándole un frescor extraordinario y persistente que el calor de la piel nunca eclipsa.

 Un frescor profundo con toques de colonia, esencia de bergamota siciliana y deliciosa piel de pomelo.

Ahora la nota del corazón: el Hedione, un producto básico de la perfumería contemporánea creado en 1960, se sustituye por uno de sus descendientes, todavía nuevo en la paleta del perfumista, hábilmente llamado Paradisone. Al igual que su antecesor, posee la increíble capacidad de iluminar todo lo que le rodea sin eclipsar a los demás ingredientes y de perdurar y anclar las moléculas al aura. El Paradisone también añade un toque florar y vaporoso, intrigante y delicado, que revela la belleza del jazmín de Grasse y las facetas vegetales de la albahaca y la salvia.

La nota de fondo también es característica al mismo tiempo que reinventa el conjunto.

Casi todos los elementos originales están presentes, aunque totalmente reformulados. El pachulí se obtiene mediante un nuevo método de destilación, convirtiéndose en el “corazón de pachulí” que elimina los habituales toques de alcanfor y barre la pesadez terrosa para centrarse en la vibración y jugar con las notas de cuero. El cedro procede del Atlas y es muy puro, casi lechoso. El vetiver de Haití desvela suaves toques de pimienta y ahumados de madera tropical, lejos de las esperadas notas mediterráneas. Con respecto al Ambrox, entre el ámbar gris animal y la salvia sclarea, hay diez veces más que en Acqua di Giò Eau de Toilette.

El resultado es una sensualidad incomparable, el tentador señuelo de la piel.