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Coger lo primero que pillamos, pasarnos de tradicionales (o de atrevidos), tirar de camisetas de promoción, equivocarnos de talla de bañador… Con el calor nuestro juicio estilístico puede nublarse. ¡Aquí tienes algunos consejos de estilismo para ir a la playa!

Cuando llega el calor, los chicos se enamoran, y  desean ir a relajarse cerca del agua. ¡A celebrar! Pero las altas temperaturas y tener que enfrentarnos a ellas a veces nos nubla el buen juicio y terminamos creando estilismos un poco descabellados. ¿Por qué nos relajamos en nuestros looks de playa? ¡Yo el primero! Mi pecado son las camisetas de hace mil años que deberían estar TI-RA-DAS (ni siquiera están bien para donar). Que tampoco es que haga falta ir perfecto todos los días, por supuesto, en este espacio se aboga por la libertad y la comodidad, pero cuando nos lo planteamos y queremos ir un poco monos, ¡también tenemos que tener ideas! Por eso he creado este post con consejos de estilismo para ir a la playa, para poder recordarme a mi mismo que se puede ir al mar sin perder la dignidad estilística. Todo lo que necesitas es combinar tres elementos para que todo encaje: bañador, parte de arriba y complementos.

El bañador: Lo fundamental. La joya de la corona.

Por cierto, permitidme un inciso, el otro día aprendí gracias a Carmen de Devil Wears Zara que la palabra bañador SÍ es correcta y aceptada por la RAE como “Prenda, generalmente de una pieza, usada para bañarse en playas, piscinas” 

Por favor, es muy importante darle cariñito al bañador porque, ¡es lo único que te acompañará en gran parte del día en la playa! En primer lugar asegúrate de que es tu talla. No vale mirarlo a ojo y apañanarnos con como quede. ¡Pruébatelo! (consejo amarillo: El día que vayas a comprar bañadores ponte un slip muy ajustado de esta manera te asegurarás de que no te viene ni demasiado grande ni pequeño).

Además, comprueba que la forma de cierre: cordones, botones, velcro… se ajusta bien a tu cadera. Si no, irás haciendo calvos cada vez que salgas del agua, que oye, a todos los alegran la vista pero lo mismo no te apetece.

No, es una pena, pero no puedo decirte qué bañador te queda mejor. Porque no puedo verte con varios y comparar. Pero, por supuesto, te apoyaré te guste el que te guste. Lo que sí puedo hacer es recomendarte uno u otro en función de lo que busques:

  • Slips: Si estas acostumbrado a tener “la zona” prieta todo el año, será tu mejor opción, además, son los que menos molestan estando mojados. No voy a decirte que hace falta tener cuerpazo para usarlos, para nada, pero sí tener actitud y carisma.
  • Shorts: Si son ajustados coge el consejo del párrafo anterior. Si tiene algo de holgura, asegúrate de que la rejilla interior es amplia y cubre toda la zona, sino, tus cataplines serán de dominio público en cuanto te sientes.
  • Pantalón corto (el de toda la vida): Aquí hay para todos los gustos, es el más cómodo porque no tienes que estar pendiente de nada. Así que ve tirando.
  • Surferos: (De los que llegan por debajo de la rodilla). Mira, si eres surfero es que no sé cómo has llegado hasta aquí y la verdad es que no puedo ayudarte mucho porque me parece que este modelo es incomodísimo. Así que apáñate como puedas y eso.

Aquí os dejo algunos consejitos extra para el bañador: 

SIN ROPA INTERIORNO REMANGUESNO GLOBO
Por favor, por favor, por favor, jamas uses ropa interior debajo del bañador, osea, ¡¿por qué?! Si el bañador transparenta haberlo mirado antes o deja de usarlo, si se te cae, cambia de talla, pero nunca calzoncillos debajo, que además de quedar muy tonto, es un peligro para coger infecciones de orina ese tejido humedo ahí durante horas. ¿por favor!
Nunca te lo remangues y enrolles para sacar más piernas. Si querías que quedara así, ¿por qué no lo compraste más corto chico?
Otro consejos de estilismo para ir a la playa, revisa que el bañador no tenga las perneras demasiado anchas, ya que parecerá un poco globo. Esto suele pasar cuando cogemos tallas de más, que apretamos la cinturilla y nos olvidamos de lo demás.

La parte de arriba: El conflicto

Aquí vamos a tener un problemita, porque esto es un mundo aparte. Estamos todos de acuerdo en que un estilismo de playa para hombre incluye el bañador (o no, si vais a playas nudista pero seguidme el rollo y eso) pero si debatimos sobre la parte de arriba de repente se abre un agujero negro en el que todo tiene cabida. ¡Y cualquiera se baja de su burro!

Yo, por ejemplo, O-D-I-O (profundamente) el momento bañador con camisa. Sobre todo si es una camisa clásica y básica, de las de “cayetano” sin más puesta a lo loco, pero sin embargo, me puede llegar a gustar mucho si es una camisa hawaiana, con motivos veraniegos y tropicales o si se trata de una guayabera de lino, que en determinados ocasiones puede ser todo un acierto.

Aconsejo mejor camiseta, un poco amplia y a ser posible de colores claros, esas dos características ayudarán a mitigar el calor y sentir menos la humedad. ¡Y olvidaros de las camisetas de propaganda! No suelen ser tejidos tan buenos como para proteger del calor y siempre andamos sudando con ellas.

Últimamente se ha puesto de moda una tendencia que reconozco que me gusta mucho y puede ser muy cómoda para, los que como yo, nos da pereza pensar mucho el estilismo para la playa o piscina, ¡la camisa o camiseta a conjunto con el bañador! (Conjunto, que palabra más rancia, como de abuela, ¿verdad? ¡Me encanta!). Uno de los que más me ha gustado ha sido el de  la firma especializada en beachwear masculino SUNNO BY BENE CAPE, que con su estampado “bacteriano” presenta esta combinación que también podría parecer un bañador “pijamero”.

Los complementos: Lo que se consigue con el poder de tres.

Para acaba con estos consejos de estilismo para ir a la playa, tenemos que estar pendientes de los complementos. Cada uno que se tome sus viajes a la playa a su manera pero no recomiendo ni el barroquismo absoluto, ni el minimalismo radical. Lo mejor es coger aquello que nos és util y aquello que nos hace felices e intentar mezclarlo.  ¡Si a eso se une la polivalencia del mismo se pone de manifiesto el poder de tres! ¿cómo? por ejemplo: Un sombrero. Es útil porque te ayuda a quitarte del sol, si eliges uno que te guste puede hacerte muy feliz y es polivalente puedes utilizarlo durante muchos días de vacaciones. Check.

Muchas veces nos pasas que nos perdemos en el camino y pensamos en cosas muy útiles pero que no nos gustan nada, en cosas que nos encantan pero no sirven de nada… Así que cuando valores si un complemento va bien para la playa es el adecuado recurre a esta sencilla fórmula: Utilidad + Polivalencia + Felicidad = ¡El correcto!

Y por supuesto, siempre podremos hacer como los Beach Boys (imagen que ilustra este post) que van a la playa con pantalón blanco y camisas de cuadros ¡de manga larga! DIVOS.