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Hace poco hice una escapada a Cuenca para conocer los viñedos e instalaciones de la bodega Finca Antigua. ¡Poneos un vinito a mi salud y leed aquí mi experiencia!

Bodega Finca Antigua se trata de una empresa de la Familia Martínez Bujanda ubicada en la localidad de los Hinojosos, en Cuenca. Es un enclave de bajo monte que cuenta con 421 hectáreas de viñedo divididas en 40 parcelas donde se cultivan las variedades de uvas nacionales (viura, garnacha, tempranillo y moscatel de grano menudo) e internacionales (merlot, cabernet sauvignon, petit verdot y syrah). Además de una empresa a tope de rendimiento, es un espacio que se puede visitar ofreciendo una escapada perfecta de turismo enológico para pasar el día. ¡Así es como fuimos nosotros! Pero no me enrollo más y os cuento…

Viñedos, metal, piedra y cemento.

Salimos por la mañana desde Madrid y tras un entretenido viaje en coche llegamos a media mañana. Una vez allí, sin más dilación, nos montamos en el 4×4 y recorrimos las hectáreas con la que cuenta la finca. Nos explicaron que en cada una se cultiva y recoge una uva distinta lo que permite controlarlas de manera individual y dar a cada variedad el “cariño” que necesita.

Nos contaron la importancia de esta distribución de espacio y lo importante que era mantener, entre las parcelas, el terreno y flora autóctona de la zona. ¿Sabíais que la uva es la única fruta que varía de olor y sabor debido a lo que la rodea? Por eso es tan especial la ubicación de los viñedos, llegando incluso a haber expertos capaces de descubrir que un vino es bodega Finca Antigua por los sabores y olores “relacionados” que le aporta el entorno.

Tras pasear por las viñas nos acercamos al edificio donde se realiza el proceso de realización del vino. Separado en tres zonas (metal, piedra y cemento), en la primera se comienza el proceso de exprimir la uva y sacar su jugo. En este caso no se prensa de forma industrial ni con maquinaria, sino que se sacan los jugos con el propio peso de la uva en grandes tanques que únicamente la remueven de vez en cuando.

Posteriormente pasamos por la zona de conservación donde gracias a grandes “panales” de abeja se conserva el vino ya realizado. Nos impresionó el cuidado de la estética y sobre todo el provecho de los recursos de la naturaleza para conseguir los espacios más óptimos (por ejemplo, una de las paredes de la zona de toneles está cubierta entera de piedra, para que, en verano, al regarse, mantenga la humedad de la sala y se pueda utilizar menos energía en mantener el espacio fresco). Posteriormente pasamos a la zona de almacena, etiqueta y distribución donde pudimos ver todos los sitios a los que la bodega distribuye sus productos.

Con lo que se obtiene, gracias a las diferentes parcelas y a sus bodegas, se elaboran una gran variedad de vinos en Finca Antigua, una gama de crianzas de una sola variedad (es decir, el tipo de uva sin mezclar para disfrutar 100% del sabor de dicha uva) y los dos vinos de coupage (es decir, mezcla de diferentes uvas) Finca Antigua Crianza Único y Finca Antigua Reserva.

Clavis, una mezcla muy especial.

Uno de los vinos más especiales de esta bodega, y me atrevo a decir del mundo entero, es el denominado Clavis. ¿Porqué? Resulta que cuando la familia compró la finca, una de las parcelas que os he comentado estaba plantada con diferentes parras de modalidades de uvas diferentes, ¡dos de ellas incluso desconocidas!. Cuando el enólogo encargado de Finca Antigua descubrió esa amalgama de sabores y propiedades se sorprendió y decidió probar a realizar un vino mezclándolo todo y ver qué salía.

Consiguieron un vino muy característico y sobre todo inimitable, ya que no se puede replicar la forma y crecimiento de las parras que llevan ahí quinquenios. Tanto es así, que cuando una parra muere no se reemplaza por otra para conservar la mezcla natural de esta característica parcela.

Una cata de vino y maridaje para poner en valor el vino y su entorno.

Tras todo esto, acudimos a lo que ellos denominan “la casona”: una casa antigua que estaba en la finca antes de que la familia la compraran. La han rehabilitado y convertido en sitio para hacer catas y pequeña tienda para llevarte los vinos de bodega Finca Antigua. Allí hicimos un maridaje donde, junto con los vinos de la propia bodega, pudimos probar especialidades gastronómicas de artesanos de la zona. A lo largo de cada plato descubríamos como algunos sabores del vino se potencian con la comida y como, otros, encuentran un nuevo camino para sorprender al paladar al jugar con la comida.

¡Nos sorprendió muchísimo el postre! ¡También tenia su propio vino: El Finca Antigua Moscatel Naturalmente Dulce! Un verdadero peligro porque “entraba solo” y estaba bien rico. Nos contaron que debido a su proceso de recolección en manto conseguían hacerlo dulce sin necesidad de añadir azúcares.

Sobre la Familia Martinez Bujanda.

La Familia Martínez Bujanda es una de las históricas familias bodegueras de Rioja. Cinco bodegas conforman Familia Martínez Bujanda: Finca Valpiedra (DOCa Rioja), Finca Antigua (DO La Mancha), Finca Montepedroso (DO Rueda), Viña Bujanda (DOCa Rioja) y Cosecheros y Criadores (Vinos de la tierra de Castilla), todas ellas con un denominador común: la elaboración de vinos a partir de viñedos propios, pero con la diversidad y riqueza de zonas muy diferentes de cultivo.

Yo ya había acudido a otra de las bodegas que posee la familia Martínez Bijanda, concretamente fue en mi viaje para conocer la D.O.Rueda en el que pude disfrutar de la bodega Finca Montepedroso donde realiza el vino blanco de la familia. La verdad es que es alucinante comprobar cómo sus distintos espacios se basan en la misma filosofía familiar: Integrarse en el entorno para, con la mejor tecnología, respetar la uva al máximo y sacar su mejor vino.

Fotos: Finca Antigua y Alba Asenjo.