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Cuando estamos aburridos podemos terminar buceando en tiendas online, ¡y picando más de la cuenta! Aquí te doy unos consejos para que tus compras sean más «reales y necesarias».

La verdad es que el aburrimiento puede ser tanto super beneficioso – si nos hace plantearnos hacer cosas nuevas – como súper peligroso – si lo que consigue es que nos sintamos mal o que cedamos ante la procrastinación. Con este artículo quiero que el aburrimiento no sea, además, cargante, poco satisfactorio o capitalista «de más» en cuanto a moda se refiere. ¿Cómo no comprar por aburrimiento?

Porque una de las cosas que más nos pican cuando estamos aburridos son las compras online, ¿verdad? Abres el email, hay un descuentazo en una tienda de ropa lowcost y en un par de clicks toda la maquinaria se pone a funcionar para satisfacer una necesidad puntual y poco realista, sino más bien provocada por un aburrimiento mortal.

¿Cómo no comprar por aburrimiento artículos de moda?

He querido recopilar 5 consejos e ideas para intentar no comprar por aburrimiento en cuanto a prendas, complementos o artículos de moda se refiere. No seré yo el que reniegue de las compras online – ni tampoco soy el adalid del anticapitalismos – pero sí me parece que este tipo de acciones más que ayudarte o mejorar tu armario lo que consiguen es un exceso de elementos que no solo no te hacen felices, sino que están haciendo circular una rueda de producción y transporte que, además, perjudica al medio ambiente. ¡Y el gustazo conseguido se pasa al minuto!

1. No mirar los emails de marcas cuando te aburres.

La verdad es que parece un plan muy tentador y puede sonar interesante la idea de «limpiar la bandeja de entrada cuando estoy aburrido», pero no es lo más recomendable. No hace falta que lo hagas en un pico de estrés, que, obviamente, no será bueno para ti, pero tampoco como fin para aliviar tu aburrimiento ya que abre la puerta a compras de moda por aburrimiento y no por deseo o necesidad.

Ver esos email de marca solo generarán una ansiedad por un producto que, probablemente en un momento en que tu mente no está divagando sin rumbo, no es tan necesario. Por eso el mejor ponerse una peli o un serie (una serie sobre moda, por ejemplo) o algún plan cultural online para pasar el rato.

2. No te dejes tentar por el ofertón.

Debido a los malvados genios del marketing digital – entre los que me encuentro – es casi imposible «pisar» internet sin encontrarte grandes ofertas. En blogs, redes sociales, etc, las marcas saltan directamente a tus ojos debido a las pesadas cookies. ¡Y no somos de piedra! Antes de que el % de descuento te obnubile piensa fríamente y evita el click.

3. Evalua el «para qué» REAL.

Si no has podido resistirte y estás ya dentro de la web. Es el momento de sacar fuerzas de flaqueza y pasar un rato «alimentando el gusto» – así era como llamaba una antigua profesora a mirar tiendas sin comprar nada en ellas. Por el simple placer de deleitarse con cosas bonitas.

Pues haz lo mismo online pero siendo realistas. Cuando estamos aburridos tendemos a fantasear. Nos imaginamos momentazos con determinados looks que, si tuvieran que pasar el coble chek estarían totalmente fuera de nuestro armario. Yo mismo me he imaginado con una maravillosa camiseta transparente que se quedaba baratísima pero, ¿dónde narices iba a ir yo con eso?

4: Consúltalo con la almohada.

Para saber si es un deseo real o una de esas compras de moda por aburrimiento lo mejor es consultarlo con la almohada. Nada de comprar el producto rápidamente al verlo. Guárdalo en tu cesta de la compra virtual – o en tu lista de favoritos – y sal de la página. Haz tu vida y si al día siguiente te sigues acordando de lo que viste y te sigue interesando, pareciendo lógico, idóneo y el mismo ofertón que la primera vez que lo viste habrá pasado la prueba de la almohada.

5. Revisa lo que tienes (no lo que NO tienes).

Es el último consejo porque es un «poco rollo» pero quizá debería ir el primero. Es verdad que es muchísimo más emocionante comprarse cosas nuevas (o de segunda mano), por supuesto, pero si nos conocemos un poco todes sabemos que luego a la hora de la verdad caemos en las mismas 5 o 6 prendas que nos apasionan. Sin duda, eso hará que cuando compres moda por aburrimiento te lances a por algo nuevo, pero seguramente muuuuy similar a lo que ya tienes. ¡Yo un año me junté con 8 camisetas de rayas de manga corta casi idénticas y 5 sudaderas grises que, ¡ya me diréis lo diferentes que podían ser entre sí!

Por eso, cuando nos aburramos es mejor irnos al armario y ordenarlo, cambiarlo o reevaluarlo, pensar nuevos conjuntos, mezclas o nueva vida con la prenda en proyectos DIY en vez de lanzarnos a las garras de las gangas online y llenarlo, probablemente con algo que ya tengamos o que no necesitemos. Recordad: no comprar por aburrimiento aligerará tu armario y tu vida.

Photo by Brooke Lark on Unsplash