¡Leer este post te llevará 2 minutos! ¡A disfrutar!

Un año más celebro el cumpleaños del blog de El Señor de las Gafas Amarillas.

¡Cómo pasa el tiempo! ¿Verdad? Un calurosa tarde de julio de 2010 decidí abrir este espacio, ¡y aquí estamos! 9 años después, con tantos tiros dados como balas recibidas.

Para conmemorar este día los primeros años solo daba las gracias, después organicé algunas fiestas de cumpleaños por todo lo alto, los siete años los celebre enseñando ¡lo nunca visto! mientras que el octavo aniversario fue un momento de reflexión profunda sobre todo lo que significa Gafas Amarillas. Como veis, cada año he querido ser fiel a lo que sentía. Así que para el cumpleaños número nueve lo que me pide el cuerpo es ¡relax!

Así que,ccomoo curiosidad quiero contaros que hoy Jennifer López cumple 50 años. ¡Será día de divas el 24! Como ella se convirtió en un icono de moda gracias a su Versace… ¡Pues hoy yo voy a conseguirlo también!
Y aunque Taylor Swift y su canción va por otros derroteros, me encanta la frase clave de su canción «You need to calm down!» y por supuesto su rollito que emulo a mi manera en este vídeo de Instagram. ¡Pero yo la aplico por partida doble! os explico:

Tienes que relajarte, internet en general.

Veo una crispación en los usuarios de blogs y redes sociales que me parece muy fea. Se han convertido en espacios donde el hateo está a la orden del día, donde prima más el salseo que el «disfruteo«, donde el victimismo se convierte en regla y donde todo tiene una réplica y un zasca con la intención de conseguir el like fácil.

Debemos intentar luchar porque nuestra presencia digital se convierta en algo que aporte o divierta, no que frustre o haga daño a los demás y sus circunstancias.

Tienes que relajarte, Gafas Amarillas.

Yo también tengo que aplicarme el cuento…. pero de otra forma. Tengo que intentar quitarme presión a mí mismo – que al final del día soy yo el que más me agobio a mi mismo – e intentar disfrutar de todo esto. El año pasado ya reflexionaba sobre los datos, las estadísticas, las colaboraciones y la presión de estar en un medio hipercompetitivo. Es cansadísimo querer ser el influencer más guay, más guapo, más divertido y más de todo.

Aunque seguiré luchando por molar todo lo que se pueda y más, tengo que intentar seguir haciendo lo que me apetece y ser capaz de transmitir, sin tanta presión, mi pasión por la moda, el estilo de vida, los viajes ¡y todo lo que pasa por las Gafas Amarillas!